Un día, bajando de la Alhambra, vi el escaparate de esta tienda y entré. El aroma a madera y el sabor de lo antiguo sedujeron mis sentidos.
Me atendió con mucho cariño Ana, la bisnieta del fundador de esta guitarrería granaína. Yo no sabía que en Granada existen hasta 60 guitarrerías y esta es una de las más antiguas de España. El 16 de febrero de 2025 celebraron los 150 años de la Casa Ferrer.
Entre las fotos que habitan esta tienda, Ana me estuvo explicando las historias, las personas …
Desliza el carrusel para descubrir quienes son⤵

Su abuelo, Eduardo Ferrer, les contaba que había dado la vuelta al mundo 3 o 4 veces. Había visto la aurora boreal y el sol de medianoche varias veces. Y limpiando, encontraron este curioso certificado:

Certificado de haber cruzado el Polo Norte
La primera vez que llega Air France al Polo Norte, certifica a todos los pasajeros este increíble hecho, cuando viajar a distancias tan lejanas era todo una aventura.
Un poco de historia de la guitarra
El origen de la guitarra no queda claro. Los arqueólogos e historiadores de arte creen ver sus antecedentes en algunos bajorrelieves de Turquía o en dibujos del tiempo del Antiguo Egipto. También hay quienes opinan que la guitarra tiene su origen en el sitar de la India.
Sobre cómo llegó a la península ibérica tampoco se ponen de acuerdo. Para muchos fue un instrumento que trajeron los romanos aproximadamente en el 400 a. C., quienes a su vez lo habían tomado de los griegos. Otra teoría indica que llegó con los musulmanes allá por el siglo VIII. En cualquier caso, estos antepasados, serían muy distintos a la actual guitarra.

Será en el siglo XIX cuando la guitarra tome un impulso definitivo. El almeriense Antonio de Torres se considera el primer constructor de una guitarra moderna. Pero en realidad parece que ese concepto moderno es anterior. Se cree que Torres aprendió la técnica del guitarrero granadino José Pernas, que también tuvo como alumno a Benito Ferrer, creador de la Casa Ferrer.
Granada y la guitarra
✨Sinónimos de guitarra: aljibe sonoro.
Algunas de las más genuinas obras para guitarra solista se deben al granadino Ángel Barrios. Aquí surge una de las sagas fundamentales en la guitarra flamenca, la de los Habichuela. Granadino es el primer catedrático de conservatorio de guitarra flamenca, Manuel Cano.
Y en Granada llama la atención su extraordinaria escuela de guitarreros. Su fama es internacional. La guitarra granadina goza de una reputación de máximo nivel. Tanto es así que junto a los luthieres autóctonos, se suman cada día más los venidos desde otros lugares, atraídos por la reputación de la guitarra de Granada. Son más de medio centenar los maestros que se dedican aquí a esta labor.
LA CASA FERRER
Casa Ferrer es una de las guitarrerías más antiguas de España. Fundada en 1875 por Benito Ferrer Martín estuvo primero instalada en el Albayzín, luego en el Realejo, después en el barrio de Santa Ana y por último en La Churra y la Cuesta de Gomérez, donde permanece en la actualidad.
Desde su creación, hasta nuestros días, la familia Ferrer regenta este establecimiento de reconocida fama y lugar de formación de varias generaciones de guitarreros. En la actualidad, están al frente de la Casa Ferrer, Ana y Eduardo Durán Ferrer, miembros de la cuarta generación.
El fundador de la casa
El fundador, Benito Ferrer Martín (1855-1925) nació en Granada. Era hijo de un ingeniero de caminos. Cursó estudios de Notaría, actividad que compartía con actuaciones en las zambras. Podemos considerarlo entre los pioneros de esta actividad, puesto que figura entre los instrumentistas de la Zambra del Capitán Juan Amaya, creador de estos espectáculos que se representaban como un reclamo turístico, ofreciendo una muestra del folklore granadino.
En esta zambra, Benito tocaba la bandurria. Era habitual que la parte instrumental de las representaciones estuviera a cargo de bandurrias, laúdes y guitarras, aunque desde los años sesenta del siglo XX, sólo estas últimas se dejan oír en las cuevas donde tienen lugar las zambras.
SU PRIMERA CREACIÓN: UNA BANDURRIA
Un infortunio casual convirtió a Benito Ferrer en luthier, aunque muchos guitarreros suelen evitar esta palabra. Su bandurria se rompió y no era posible arreglarla. Ante esta circunstancia, decidió hacerse su propio instrumento. Terminada su labor, decide añadirle una innovación, dotándola de cuerdas metálicas que sustituyeran a las que solían utilizarse y que estaban realizadas con tripa.
Aquel invento, de una sonoridad mucho más brillante por el material de la cordada, terminó por auto deshacerse al poco tiempo. Probablemente la tensión de las cuerdas metálicas, mayor que la que ejercían las de tripa, fueron las responsables de esta situación.
Pero Benito Ferrer persistió en su iniciativa: construirse su propia bandurria y dotarla de cuerdas metálicas, elementos que después se han generalizado y cuyos primeros testimonios datan de 1902. Y no es que en Granada no hubiera quienes, como ahora veremos, pudieran construirle el instrumento, sino que pudo más su espíritu emprendedor.
Tras su fracaso inicial, decidió contar con el auxilio de un amigo dedicado a la física, con la intención de que le indicara como hacer la nueva bandurria. Se trataba de reforzar la consistencia de esta segunda obra. Además decidió realizar el trabajo con la colaboración del guitarrero José Ortega, que entonces formaba parte del taller de los Hermanos Valle. Con la ayuda de ambos lo logró. Aquella bandurria no se deshizo.

GUITARRAS Y LAÚDES
Esa contribución de la ciencia física a la construcción de instrumentos, la aplicó también a las guitarras y los laúdes. Además decidió ampliar sus conocimientos. Para ello tomó contacto con otros guitarreros de la época. Por aquel entonces ya trabajaban en Granada un grupo de artesanos dedicados a esta labor. Eran Agustín Caro y Antonio Llorente que estaban instalados en la Calle Solarillo de Santo Domingo, Rafael Vallejo, el mencionado José Ortega, los Hermanos Valle, Nicolás y Antonio, cuyo taller estaba en la calle Elvira, y José Pernas.
Ortega, los Valle y Pernas fueron quienes lo instruyeron, aunque Ferrer consideró al último como su maestro. El éxito de sus instrumentos fue tal que decidió abandonar Derecho para dedicarse en exclusiva a esta otra profesión. Es así como en 1875 monta taller propio en el Callejón de las Campanas nº 2 del Albayzín. De esta manera nace la Casa Ferrer. Con él trabajan José Ortega y su hijo Manuel. Desde esta primitiva dirección se mudaron al Realejo, primero a la Calle Jarrería nº 8 y después a la Calle Santiago.

3ª GENERACIÓN (1970-2006): ANA FERRER PADILLA Y ANTONIO DURÁN ZURITA
El padre de Ana, artesano guitarrero, tenía una particularidad: le faltaba el brazo derecho, lo perdió con 17 años. Él decía que las minusvalías están en la mente.


EDUARDO FERRER CREA ESCUELA: SUS ALUMNOS
De especial importancia es la labor didáctica de Eduardo Ferrer. A partir de 1953 Eduardo Ferrer decide comenzar a transmitir sus conocimientos sobre la construcción de instrumentos a distintos alumnos. De acuerdo con su criterio quienes se dedicaran a la construcción de guitarras, bandurrias, laúdes o castañuelas, instrumento este último que se incorporó al catálogo de la Casa Ferrer desde esta segunda generación, debían conocer las particularidades del trabajo de la madera. Es por ello que elegía a sus discípulos entre quienes ya tuvieran conocimiento de carpintería o ebanistería.
Citemos, de acuerdo con su fecha de incorporación al taller, a algunos de quienes pueden considerarse alumnos de la Casa Ferrer. Los fallecidos Manuel Fernández Fernández y Antonio Durán Zurita. Antonio Reinosa, que ya no ejerce como guitarrero. Y los todavía en activo: Antonio Marín Montero, Francisco Manuel Díaz, los hermanos Manuel y José López Bellido, Rafael Moreno Rodríguez, Germán Pérez Barranco, Juan Miguel Carmona y Juan López Aguilarte.

LA CASA FERRER Y LAS GUITARRAS YAMAHA
Un hito de la historia de la Casa Ferrer, dentro de su destacada labor didáctica, es su contrato con Yamaha, factoría dedicada a la construcción de instrumentos musicales desde 1887.
En su empeño por mejorar su producción, Yamaha contacta en 1966 con Eduardo Ferrer para que instruya a sus operarios en la fabricación de guitarras. El contrato inicial fue de seis meses, aunque finalmente se prolongó por tres años durante los cuales impartió su magisterio a los luthieres nipones. Fue su último trabajo. Terminada esta labor, que alternó con la construcción de sus últimas guitarras, se jubiló, aunque nunca abandonó su magisterio hasta el fin de sus días.
Actualmente la mayoría de las guitarras que se fabrican en Yamaha, son descritas en su catálogo como herederas de los modelos que creó Eduardo Ferrer para esta marca.
🔥La entrevista
¿Qué guitarristas famosos tienen guitarras de la casa?
Manuel de Falla, su guitarra es patrimonio de la ciudad de Granada. Esa guitarra la compró el mecenas Miguel Cerón. Cuando Manuel se va de Granada, su casa la deja tal cual, y ahí queda su piano y su guitarra. Ahora mismo es la Casa Museo Manuel de Falla.
Todos los guitarristas clásicos y flamencos tienen guitarras de aquí, de mi abuelo, de mi padre, de Benito Ferrer. Ten en cuenta que somos la guitarrería + antigua del país.
¿Cuál sería la característica que define tus guitarras?
Tenemos todos los parámetros exclusivos de la escuela granadina. Nuestras guitarras son en baretajes, en cenefas, en forma de montar, estamos hablando de instrumentos que vienen del siglo XIX. Hay 2 formas de construir guitarras en España: la guitarra granadina es + pequeña y la otra escuela que es la de Madrid es + europeísta por lo que su guitarra es + grande.
La regla de la casa Ferrer es un tiro de 65, un céntimo + pequeño. Es una guitarra muy sonora con una construcción maravillosa.
¿Qué maderas preferís usar para tapas: cedro o pino?
Depende del instrumento que vayas a hacer. Las maderas te piden. En el clásico lo normal es que pongas un cedro y un abeto?. Pero también hay una cisca que en densidad y en cristalización es un intermedio entre un cedro y el abeto. Hay palosantos o por ejemplo los arces que tienen una cristalización profunda o una forma de vibrar muy exclusiva, ahí a lo mejor, un cedro se le pone demasiado meloso y un abeto demasiado brillante. Entonces una cisca es la madera que es un intermedio. No todo es blanco y negro.
En el flamenco no me gusta el cedro porque a mí me gusta el flamenco brillante, percusivo, que desarrolle esos armónicos porque me gusta que los bajos sean + profundos. Al flamenco yo ando siempre con un abeto, y un abeto de veta ancha mucho + que un abeto cerrado. Me gusta la madera distendida, que tenga capacidad de moverse.
¿Cuál es tu obra de arte favorita en la que aparezca una guitarra?
Es el cuadro de una señora bellísima, morena, con rasgos gitanos, con una guitarra. De Julio Romero de Torres.
Primero, porque es muy simbólico y segundo, porque la que tiene la guitarra es una mujer.

¿Cuál es el diseño + estrambótico que te han pedido?
Pero sí es verdad, que tengo en la cabeza una boca de flores, y que la boca sea una flor. Lo que pasa que el diseño tiene que llevar una estructura dentro, que el refuerzo de boca no se puede ampliar + de lo que es. Porque si no estás contrarrestando vibración.
¿Con qué artesano te hubiese gustado aprender/trabajar codo con codo? (no tiene por qué ser de la musica..]
Quizás, no trabajar yo con él, pero sí me hubiese gustado estar al lado de uno de los antiguos que hacen la taracea y verlo, cómo hacían un bargueño. Un bargueño de la época, en el que usaban el hueso, el coral, los nácares. Y ver, no la taracea actual, sino la antigua.
Fíjate que mi abuelo, creo que en el 1930, hizo una guitarra, que del puente hacia abajo era taracea. Pienso que nunca hemos fusionado dos artesanías que serían muy interesantes. El forro de cabeza en taracea, algo así. Siendo dos cosas muy granadinas no se han unido.

¿Es verdad que la música es un bálsamo para el alma?
Directamente, sobre todo porque no pasa por la cabeza. La música va directa al corazón. Lo + importante es: que no hace falta pensarla.
La música clásica realmente es una literatura. Lo bueno que tiene esa música es que tu puedes llegar a ella sin tener conocimientos. No necesitas saber el lenguaje, ni en qué nota tiene la afinación, para que a ti te llegue al corazón y te vibre.

Pregunta de Edu, sinólogo vamp: ¿Qué sentimientos te provoca el sonido de la guitarra en comparación con otros instrumentos?
Como es mi instrumento, lo primero que hago (aparte de escucharla, porque me encanta) es buscar la parte técnica: de que todo esté perfecto, de que la afinación sea la buena. Yo escucho mucho más relajada cualquier otro instrumento, porque la guitarra enseguida me voy a lo técnico. Es decir, un desastre. 😆
No escucho la guitarra de manera relajada.
Pregunta de Mercedes Ramos, librera de Granada: ¿Cómo ha cambiado la industria, a nivel de clientes? ¿Qué es lo que piden ahora diferente de antes?
Realmente creo que esta industria es muy estable. Lo que sí he notado, que los músicos son menos exigentes: en afinaciones, en volúmenes, en desarrollo de armonías.
Creo que se mueven + por el nombre del guitarrero que les ha hecho la guitarra, que por la calidad de esa guitarra.
▶ Reportaje al hermano de Ana
Todos disfrutamos de la música. Como bien dijo el neurólogo y escritor Oliver Sacks: “somos una especie tan lingüística como musical”.
Poema sobre la guitarra
LA GUITARRA
POEMA DE LA SEGUIRIYA GITANA
Empieza el llanto
de la guitarra.
Se rompen las copas
de la madrugada.
Empieza el llanto
de la guitarra.
Es inútil callarla.
Es imposible
callarla.
Llora monótona
como llora el agua,
como llora el viento
sobre la nevada
Es imposible
callarla,
Llora por cosas
lejanas.
Arena del Sur caliente
que pide camelias blancas.
Llora flecha sin blanco,
la tarde sin mañana,
y el primer pájaro muerto
sobre la rama
¡Oh guitarra!
Corazón malherido
por cinco espadas.
Federico García Lorca.
*Fuentes: Casa Ferrer
✨De las vibraciones de la guitarra granaína pasamos a la música congelada, como definió un filosófo alemán a la arquitectura, con las creaciones esculpidas y encaje de yeserías de Jesús Martín, otro artista granaíno.



